jueves, 2 de junio de 2011

Petición de principio


Primero las aclaraciones.
No tengo la más mínima intención de convertirme en militante en favor de la despenalización del consumo, venta, producción y/o distribución de marihuana.

No tengo una posición clara al respecto.
No es un tema que tenga para mí demasiada relevancia. Al menos planteado en los términos en que se lo suele plantear.
Me parece liviana la postura "pro-despenalización" que se desliga de las implicancias más complejas que pueda tener la "solución" del "problema del pibe que quiere plantar y no puede" en el conjunto del cuerpo social (productivo, educativo, familiar, sanitario, etc.).

Las aclaraciones anteriores son para "cubrirme", por lo que viene ahora.

Un punto flaco de los debates reinantes, y que hasta los mismos defensores del libre tráfico de marihuana aceptan como verdadero, es el siguiente:
La marihuana es la droga de iniciación.
Se abruma con estadísticas que dicen que el 90 y no sé cuánto por ciento de los adictos en rehabilitación "empezaron" fumando "un porrito".

Nadie expone, sin embargo, si hay alguna estadística que muestre, por ejemplo, cuántos ocasionales consumidores de marihuana, se convirtieron luego en "drogadictos", y cuántos no probaron ninguna otra droga prohibida después de eso, o siguen fumando marihuana periódica o esporádicamente sin consumir ninguna otra droga.
Ese dato completaría la estadística.

Por otro lado, cuando se habla de "inicio", ¿de qué se habla exactamente? ¿Inicio en qué? ¿en consumo de drogas prohibidas?
Bueno es lógico que si a los consumidores de drogas prohibidas les preguntás cuál fue la primera droga prohibida que consumieron, la respuesta más repetida sea el nombre de una droga prohibida.
En algunos lugares, le llaman profecía autocumplida a este tipo de proceder.

O sea, para hacer esa estadística de "iniciación", justamente lo que se toma es el universo de drogas prohibidas. De manera tal que lo único que refiere expresamente esa estadística es que la marihuana es una droga prohibida de relativo fácil acceso. Y nada más.

A ver: por ejemplo, ¿qué darían las estadísticas si incluyéramos en el universo de sustancias, qué se yo, a la cerveza?
Probablemente, descubriríamos que la amplísima mayoría de los consumidores consuetudinarios de cocaína (por decir) hayan tomado anteriormente cerveza. Lo cual, por supuesto, no alcanza para determinar que la cerveza haya "iniciado" a los cocainómanos en su postrera adicción.
O, ¿qué pasaría si la marihuana fuera excluida del universo de drogas prohibidas? Dejaría instantáneamente de ser la droga prohibida de "iniciación", pasando a ocupar ese lugar la cocaína, o alguna otra (droga prohibida).

Es decir, si la marihuana "es" una droga prohibida de iniciación, es más porque está tipificada como droga prohibida, que porque induzca al consumo de otras sustancias. O al menos, los datos que se profieren no son suficientes para concluir algo distinto.

Digamos, que el dato de cuál es la droga que inicia a los adictos surge de un recorte intencionado de la realidad, que en la premisa ya está planteando cuál será la conclusión. Ese tipo de razonamiento falaz es conocido como "petición de principio".

6 comentarios:

Daniel dijo...

Me parece que la cosa pasa por el ingreso al círculo adictivo, donde te encontrás con el porro primero (esto es seguramente así) y al ladito, con el resto; más que nada, la "blanca".
Fumé dos años seguidos marihuana, pero nunca consumí cocaina, en tanto muchas veces, mis eventuales compañeros de "aventura" lo hacían.
Digamos que "intuí su peligro" y me resistí -sin esfuerzo, ojo-.
La cocaína es "para darte fuerza". Y va por ahí el que se siente muy débil para encarar el mundo.
Conclusión; -la marihuana sería la puerta al resto de las drogas"?
-Si y no. Depende.

Daniel dijo...

Ah; en ésto:

"Me parece liviana la postura "pro-despenalización" que se desliga de las implicancias más complejas..."

coincido plenamente.

Anónimo dijo...

Para mi el primer indicio de un posible adicto es en la mas tierna infancia cuando se descubre el mareo. Es de las primeras alteraciones de los sentidos con las que experimentamos, y si haces una encuesta entre adictos vas a ver que de chiquitos les gustaba marearse. Posta, posta.

Udi dijo...

Anónimo: coincido, los pendejos son a-dictos.
Mariano: el faso es peligroso porque baja la productividad. La merca es capitalista, te pone a 1000, te vas de caravana toda la noche, y después seguís produciendo para mayor gloria del capital.
Un abrazo !

Anónimo dijo...

La primera o primeras drogas de inicio, son el alcohol, el cigarrillo, el poxiram. Y eso se consigue en cualquier kiosco, almacén o en la mesa de cada casa. a lo que tenes que tener en cuenta que las publicidades inducen al consumo, como signo de "estatus", ser un ganador, etc. Luego producen las grandes adicciones (siendo difícil la recuperación del alcohólico y del fumador de tabaco) destrucción de hogares, del cuerpo (epoc, cirrosis), grandes gastos en atención medica, violencia familiar, graves accidentes automovilísticos, muerte.
La marihuana es una planta. No tiene ningún agregado químico. Es miorelajante, abre el apetito, Tendrá algún efecto negativo, pero una aspirina, una simple aspirina, te puede perforar el estomago.
Las drogas legales, las que se venden en el almacén o en la farmacia, crean dependencia física (sustituyen neurotransmisores lo que las hace adictivas y muy difíciles de dejar).

Saludos

ClaudioJ

Anónimo dijo...

a Sebastián Basalo le escuché la siguiente explicación: al traficante no le conviene que consumas marihuana (aparentemente tiene bajo margen de ganancia), en algún momento que le vayas a comprar te va decir "no tengo, pero te puedo ofrecer X, Y, Omega". De ahi la iniciación en otras drogas.
Por eso su propuesta [autocultivo] cancela esa posibilidad.