"Desde 2003 era imposible no crecer. Aún haciendo las cosas mal en materia económica, como las hicieron, era imposible no crecer".
Hubieran avisado antes, si es que antes realmente lo sabían y no opinan así con el diario del lunes escrito y publicado.
En mi caso, y por lo que la memoria me permite, tengo la noción que desde 2004 se vaticinó que ese (el que fuera) era el último año de crecimiento (que hasta allí, aparte, se revelaba sorprendente).
Primero, porque el default nos iba a costar que toda la comunidad internacional nos diera vuelta la cara. Después porque cuando empezáramos a pagar de nuevo la deuda no íbamos a contar con el excedente de divisas que motorizaban el crecimiento de la economía.
Más tarde, nuestra mala relación con los organismos multilaterales de crédito nos iba a dejar sin inversión (extranjera, directa). No teníamos "seguridad jurídica", los precios de los commodities no iban a durar para siempre, nos íbamos a quedar sin energía, la inflación iba a detener el consumo, la sequía iba a frenar al campo y con ello nos iban a faltar divisas y no teníamos crédito internacional.
En fin, desde 2004, estamos ante el último año del golpe de suerte kirchnerista que nos permitió crecer un poquito.
Y ahora resulta que era tan fácil crecer que hasta con un gobierno radical lo hubiéramos hecho.
Andá.
La ilustración pertenece a los compañeros. Gracias, si necesitan algo, avisen por favor.


