domingo, 25 de enero de 2015

Nisman 2


El intercambio comercial entre Argentina e Irán.

Está dicho y refutado hasta el hartazgo que uno de los pilares de la denuncia de Nisman era la supuesta intención de los gobiernos argentino e iraní de incrementar el comercio a partir de dos complejos productivos: venta de granos y compra de petroleo crudo por parte de Argentina.
Ya lo dijo la presidenta por feisbuc: el comercio después del memorandum decreció. Los granos los venden desde hace muchos años compañías multinacionales y de no mucha afinidad con las actuales autoridades.
Respecto de la hipotética compra de crudo por parte de Argentina y de la supuesta conveniencia de tal operación vale hacer alguna consideración extra.
Argentina es exportador de crudo, a través de las empresas que extraen petroleo de los pozos concesionados, e importador de combustibles. En líneas generales, la Argentina tiene el siguiente desbalance: se consume internamente más combustibles (gasoil) del que se puede refinar en el país.
Este hecho haría rápidamente incompatibles las condiciones de Argentina e Irán, porque Irán cuenta con saldos exportables de crudo, no de combustibles refinados.
Sin embargo, hay una ventana. Habrá que suponer que el crudo extraído en Irán fuera de mejor calidad que el que se extrae en pozos argentinos.
La ingeniería argentina radicaría en importar crudo iraní más rendidor, con lo cual de la misma cantidad se puede obtener mediante la refinación más cantidad de combustible (pero gasoil principalmente, quedando saldos exportables mayores de naftas, que a lo mejor no se pueden colocar, motivo por el cual las refinerías pudieran quedar ociosas; o sea, la tarea fundamental será corregir el desbalance en el consumo de gasoil), al mismo tiempo que se liberan saldos exportables de crudo de menor calidad. Podría llegar a ser viable, aunque complejo (y habría que ver si Irán podría contar con saldos exportables de mejor crudo que el que se obtiene acá).
Ponele que sí.
Habría que tener mucha fe en que además las empresas multinacionales que operan en el mercado petrolero iraní fueran permeables a los pedidos que la facción teocrática de la burocracia de ese país les hiciera en relación a dirigirles su política comercial.
Es decir, más allá incluso de que la única verdad es la realidad de que el intercambio no aumentó sino lo contrario y que Argentina importa cero gota de crudo iraní, casi podríamos decir con certeza que hasta la propia elaboración de la idea misma es inviable totalmente.
Por supuesto que sería necesario un conocimiento más acabado de la situación interna, tanto económica como política de Irán para saber a ciencia cierta si esto es así. Pero... tengo el pálpito de que si apuesto la cabeza no la pierdo.

Lagomarsino, el galán despechado.

A medida que se vaya vinculando más a Lagomarsino con el supuesto asesinato asistiremos a la profusión de teorías chimenteras respecto del crimen pasional. Es una fija.
Y bueno, habrá que dejar actuar a la prensa independiente (la justicia es lo de menos en casos como éste, todos lo sabemos con claridad). Por más que no nos cierre mucho la idea.
Ahora, si semejante quilombo institucional e internacional puede depender de un ataque de celos incontrolado de un pelotudo así... la humanidad no tiene salvación.

Para más adelante algunas consideraciones de política internacional: Irán como país terrorista, el valor de las alertas rojas, el vínculo con la geopolítica petrolera, la derecha moderada y la ultra derecha norteamericanas y su opinión sobre el giro de Obama respecto de Irán, el giro argentino respecto de Irán.
Y unas especiales condolencias a la familia real Saudí por la muerte del rey Abdalá bin Abdelaziz. La democracia está de luto. Una pérdida irreparable para los ideales de libertad e igualdad.



sábado, 24 de enero de 2015

Nisman

19 de enero de 2015

Sacrificar un peón y ganar la partida.
Por algo el Mossad juega en las grandes ligas.

Para que el laburo fuera completo deberían haber dejado unos panfletos de la campora en el living

21 de enero de 2015

Para determinar responsabilidades o culpabilidades ante un hecho dudoso, el único dato que no se puede minimizar es el de quién se perjudica y quién se beneficia con el hecho dudoso.
Así que el asunto va a quedar más cerca de la definición una vez que se sepa si la denuncia de Nisman tenía seriedad o era pescado podrido de los servicios.
Y no es tan importante la discusión de si se suicidó o lo mataron o lo indujeron al suicidio, sino (en el caso de que lo hubiesen matado) quién fue: si una supuesta estructura mafiosa perjudicada con su denuncia, o una hipotética estructura mafiosa a la que, una vez hecha la denuncia, le servía más Nisman muerto que Nisman vivo.

22 de enero de 2015

Los equipos del distinto están tan interesados en instalar el adelantamiento de las elecciones que se está notando mucho que el "suicidio" de Nisman les vino al pelo.

Axioma del crimen político:
El candidato que más preocupación muestra por el caso es el que mandó encargar más encuestas.

En caso de que se confirme que no fue suicidio, supongo que se le va a empezar a prestar más atención a la figura de Lagomarsino.
El tipo que unas horas antes de cuándo se calcula la muerte de Nisman entró al departamento con el arma que lo mató.
Hasta ahora parece que a nadie le llaman la atención algunos puntos a observar:
-A qué se dedicaba Lagomarsino en la fiscalía (cobraba 40 lucas de "nuestros impuestos", querido amigo; es necesario que quede claro cuál era su función).
-Si sabía que el fiscal estaba amenazado, al punto de llevarle una 22 para que se defienda (una 22 para defenderse, a él mismo y a sus hijas que están en Europa, de la mafia!!!! No da para reírse porque el caso es muy triste, pero...), hubiese sido más lógico que fuera a la policía. O a TN. Salvo que supiera que las amenazas venían de un lado inconfesable.
En cualquier caso es alguien que sabe mucho más de lo que puede decir públicamente y de lo que podía confesar Nisman.
Y por todo esto, corre riesgo serio de boleta. Es el "Yabrán" del caso Nisman. Ojalá que no se suicide.


23 de enero de 2015

Si efectivamente el dueño del Audi que usaba Nisman es el yerno de Anzorregui ya habría elementos suficientes para vincular la denuncia de Nisman sobre supuesto encubrimiento con el próximo juicio oral contra Galeno, Menem y Anzorregui sobre probado encubrimiento.

Abundan a lo largo del mundo y la historia reciente (últimas décadas) atentados cuya responsabilidad se adjudica a países u organizaciones de medio oriente.
Tienen una misma regla general: el supuesto ejecutor del crimen y sus "representados" sufre, después del mismo, innumerables perjuicios. Y los allegados a las víctimas o quienes se arrogan su representación política capitalizan innumerables beneficios.
Se da esto también en el caso Nisman, en el cual la principal entidad política señalada como culpable de un probable asesinato (el gobierno) es el principal perjudicado, mientras que los interesados en "encontrar la verdad" ven cómo la causa recae en un juez abiertamente opositor, se motoriza y se hace pública, al tiempo que se desvía la atención respecto de las inconsistencias de la denuncia y se suma un nuevo embrollo judicial a resolver (el del asesinato o suicidio), y hasta se llega a pedir elecciones anticipadas.
En todos esos casos, que resultan ser casualmente funcionales a las decisiones de política comercial, energética y exterior estadounidense sobrevuela omnipresente un elemento común: el fantasma de la CIA.


Las revelaciones de las escuchas difundidas hasta ahora son impresionantes. 
Por lo pelotudas.
Impresionantemente pelotudas revelaciones sobre supuesto encubrimiento internacional.
Supongo que debe haber cosas mucho más jugosas, porque hasta ahora más allá del macartismo por la militancia pro irani y el peaje a la barra de All Boys para que no pudran un acto, no hay nada.


La charla entre los dos operadores del espionaje internacional que diagramaron el pacto de encubrimiento para librar a Irán de culpabilidades en relación al atentado a la amia arroja dos datos reveladores:
-Khalil le dice a Timerman ruso de mierda.
- Delia le dio 25 lucas a la barra de all boys para que no le hagan quilombo en el acto de Maduro.
Crujen los cimientos de nuestra República


24 de enero de 2015


Uno de los argumentos es que Nisman desconfiaba de su custodia.
Argumento sugerido (e incontrastable) por el cada vez más complicado Lagomarsino.
Es difícil de creer eso si le asignamos valor a un par de cosas:
-Poco antes de su muerte Nisman usó a uno de sus custodios para mandarle información de forma posiblemente ilegal a un periodista de Infobae.
-La custodia la decide un juez, y el custodiado puede pedir relevo si desconfía. Incluso se puede cambiar de fuerza (gendarmes en lugar de federales por ejemplo).
-Siempre está TN dispuesto a dar publicidad a este tipo de desconfianzas tan jugosas política y periodisticamente hablando.
-Si iba a pasarse el fin de semana trabajando sobre la denuncia podía llevar a algunos colaboradores a su departamento que además de ayudarlo le sirvieran de cobertura.
-Incluso podía contratar algún custodio privado. Recursos pecuniarios tenía.
-Es difícil creer que alguien que tiene armas registradas a su nombre pida prestada una 22 para defenderse de asesinos profesionales

En fin, hay muchos elementos como para no creer que Nisman tenía miedo de que lo maten.
Y uno solo para creerlo: la versión de Lagomarsino. Que es su coartada.

Las escuchas difundidas hasta ahora no tienen ningún tipo de relevancia en cuanto a lo denunciado por Nisman.
Así que los "críticos " del funcionamiento de los servicios de inteligencia que las difunden están siendo cómplices de la intromisión en la vida de las personas que significa pinchar teléfonos sin autorización de un juez.
No es de extrañar ya que se trata de periodistas de investigación, cuya tarea investigativa suele consistir en pasarle un bolsito lleno de papeles con la cara de Roca (o Evita) a algún buchon de la ex-SIDE. 
De hecho estas grabaciones las habrán conseguido con el mismo método republicano.


viernes, 26 de septiembre de 2014

Los dólares para los importadores

Volvemos a tratar el tema de la operación de El Cronista (con colaboración), difundida por el titular de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).

La previsión, bajo la forma de denuncia, consistía en que se estaba por tomar una decisión en el marco de cierta para-institucionalidad que afectaría el desempeño de las importaciones.

El BCRA les notificaría a los importadores (y no sabemos cuál sería el mecanismo para la notificación, por eso hablamos de para-institucionalidad, porque una notificación no tiene fuerza de ley ni carácter formal) que les cerraría el acceso a dólares, motivo por el cual deberían conseguirlos a través de operaciones financieras informales que marcan una cotización implícita para el dólar mucho más elevada que la que oficialmente se transa en el Mercado Único Líbre de Cambios (MULC) que es la instancia a través de la cual los importadores se hacen de los dólares que les permiten pagar sus compras al exterior.

Cerrarle la canilla del MULC al sector importador en su conjunto y derivarlo a la compra de dólares por canales alternativos como son el Contado con liquidación, el Dólar Bolsa o directamente ilegales como el blue sería una maniobra a la cual es difícil encontrarle la racionalidad.
El contado con liqui, el dólar bolsa y el blue son mercados paralelos de dólar que atienden a requisitorias de tipo financiero: resguardo de la reserva de valor (ahorro de personas físicas), dolarización de excedentes, remisión de utilidades. Digamos, cuando por cuestiones de escasez el MULC se cierra a este tipo de operaciones estos mercados se valorizan, se aumenta la brecha entre la cotización oficial y la implícita de los tipos de dólar financiero, y los que quieren operar dólares para fines financieros lo tienen que pagar más.
Lo que ocurre de hecho es un desdoblamiento cambiario, que procede en la siguiente forma: se prioriza el acceso a dólares de tipo comercial para que eso no incida en los precios a un tipo más bajo, y se manda a todos aquellos que quieren dolarizar sus ganancias, remitirlas al exterior o eventualmente hacer algún consumo considerado suntuario a que consigan esos dólares a un precio más alto. En otras palabras, se le subsidian los dólares a los importadores.

Mandar a los importadores a comprar dólares por esta vía para la cancelación de obligaciones sería bastante irracional. Bah, en realidad, no tendría demasiado sentido hacerlo, ya que fijaría los precios internos a una relación compatible con la cotización de dólar informal, pero sin brindar los incentivos para la exportación o la sustitución de importaciones que brinda una devaluación hecha y derecha.
O sea, sería como devaluar para los salarios argentinos, pero no para los exportadores, con lo cual además no se absorbería una buena cantidad de pesos excedentes que irían a seguir alimentando la dolarización y por ende presionando sobre el tipo de cambio financiero (y ahora importador).

Una medida como esa sería obviamente resistida por importadores. Pero no aportaría demasiada ganancia para nadie. Para hacer algo así, mejor devaluar directamente y chau. Si es el mismo quilombo.
De manera que lo único que puede pensar uno cuando sale a circular una versión como esa es que los que la alientan están presionando para que se devalúe la moneda.
Uno puede pensar que la CIRA, en ese caso, conspiraría contra sus propios intereses, porque una devaluación tan brusca deprimiría al sector importador. Por ahí ya tienen descontado el costo, y lo que buscan es que los liberen de trabas administrativas.
De ser así, una devaluación sería bastante más inocua de lo que son las devaluaciones en general, no porque no pase nada sino porque los costos ya nos los habrían hecho pagar por anticipado.

jueves, 25 de septiembre de 2014

La maniobra desestabilizadora de El Cronista, y la cobertura de la CIRA para asegurarse dólares baratos.

Contra las previsiones que habíamos hecho hace algún tiempo acá, las restricciones cambiarias continúan en la Argentina y se prolongarán a lo largo de todo este año y los primeros meses del próximo.

La falla predictiva está vinculada, entendemos, a un hecho que no estaba en los cálculos. El fallo Griesa. Esa sanción que parte de la comunidad internacional ejerció contra la Argentina, por haberse embarcado en un proceso de alivianamiento del peso de su deuda externa para conseguir un mayor margen de autonomía en las decisiones respecto de los vaivenes del sistema financiero internacional.
Si bien no puede decirse que el proceso fracasó, sí hay que aceptar que se presentaron una serie de complicaciones que colocan al Gobierno en una situación difícil a la hora de explicar cuáles son los beneficios de haber tomado tales decisiones.

Lo que ocurre desde hace algún tiempo es que el crecimiento de la economía argentina de estos últimos años, hasta aquí operado con prescindencia del ingreso de dólares por vía financiera, se vuelve más dependiente del financiamiento externo en divisas, de modo tal que tal prescindencia se hace insostenible si se quiere mantener tal grado de crecimiento y todo lo que trae aparejado: volúmenes de exportación, complejización productiva, nivel de empleo, poder adquisitivo del salario, transferencias del sector público, nivel de vida de las clases medias, acceso a bienes importados y a insumos productivos tanto para el abasto del mercado interno como para la exportación de bienes de producción más compleja, diversificación de la producción, remisión de utilidades al exterior por parte de empresas, dolarización de excedentes por parte de los ganadores del proceso de acumulación, resguardo en divisas de todo el sector rentístico, etc.

La idea del gobierno era ir arreglando los diversos conflictos en el frente externo, algunos resabios de la crisis de 2002 para normalizar el canal de ingreso de divisas, por acción tanto del sector público como del sector privado.
Esto era básicamente, que los dólares que salían indefectiblemente a partir de los pagos de deuda se ingresaran por las diversas vías de endeudamiento (deuda directa o inversiones de carácter financiero) de modo que la cuenta financiera quedara en una suerte de equilibrio y no se volcaran todos los dólares que aporta la balanza comercial con su superávit al cumplimiento de vencimientos externos, porque en el desequilibrio actual eso ocasionaba pérdida de reservas.
Pagar deuda con reservas era pagar deuda con los dólares de la soja. Ese círculo cierra cada vez más con un diámetro menor, espiralizando un proceso de caída de reservas que da mayor vulnerabilidad, y que mete presiones fuertes hacia la devaluación de la moneda.
La solución de todo este asunto por la vía ortodoxa fue abortada por Griesa y su fallo condenatorio de un accionar político que intentó la recuperación de palancas decisiorias.

En ese marco, ayer se conoció la operación evidentemente desestabilizante de El Cronista Comercial y la Cámara de Importadores. Una operación tremendamente impudorosa y evidente, alertando sobre un supuesto cierre de la venta de dólares a importadores que iban a tener que recurrir a otras vías para conseguir los dólares para pagar y cancelar sus importaciones, como el dólar MEP o Bolsa, el Contado con liquidación o el blue. Hubo otros participantes de la operación además. Ponele que no se dieron cuenta, los forrearon, digamos. Hoy estamos buenos.
Lo curioso es que el señor Ponce, de la CIRA (que supongo que habrá participado con el fin de darle publicidad a un supuesto hecho para que se arme quilombo por anticipado y de ese modo neutralizarlo, de manera de poder seguir consiguinedo dólares baratos para la importación) anda defendiendo su postura con la siguiente excusa: existía el run-run de que iba a pasar eso (que los importadores fueran remitidos a buscar dólares a mercados informales), ya que los mismos bancos se lo comentaban a los operadores como algo que inminentemente iba a ocurrir.

Yo no dudo de que lo que dice Ponce sea cierto. Pero es una declaración explosiva respecto del accionar de las empresas del sector financiero. O sea, instaron de manera alevosa a que los importadores engrosaran la demanda de bonos nominados en dólares, para hacerles subir la cotización, para que la cotización implícita del contado con liqui aumentara, la del dólar bolsa también, esto se trasladara al blue y se encadenaran una serie de hechos que derivan directamente en mayores presiones devaluatorias a partir de que se agrandan las brechas que se había conseguido acortar en la primera mitad del año (disgresión: la brecha que a mí me parece que hay que mirar más es la que se abre entre el blue y el dólar turístico, o sea el oficial más el 35% que se recarga en la tarjeta de crédito; esa estaba casi cerrada y ahora se abrió nuevamente; el porcentaje de aumento que cierre esa brecha es lo que "el mercado" le pide al Gobierno que consienta como devaluación).

Estas maniobras especulativas son las que según la óptica de donde se las mire se mencionan como golpes de mercado. Los actores con mayor poder de acumulación de excedentes operan en condiciones ventajosas para valerse de las debilidades y avanzar sobre los ingresos de otros sectores que queden desprotegidos.
Está medianamente legitimado este accionar, así que no lloren por favor cuando se hable de complot, de desestabilización, etc.
Intentan continuamente engrosar ganancias, descubriendo debilidades y asaltando los bolsillos del resto de los sectores. Mirando más fino, toda esta suerte de interrelaciones es una guerra despiadada por la apropiación de excedentes. El Gobierno que no sufre coletazos de esta guerra es porque habilita que se engrosen desproporcionadamente los excedentes de los más excedentarios. Cualquier distorsión que se provoca en ese proceso asumido como natural causa crispación.

jueves, 21 de agosto de 2014

Cambio

Con el anuncio de Cristina de proponer una alternativa a los bonistas que participaron de la reestructuración de deuda argentina post-default 2001, para que puedan cobrar a pesar del mamarracho de Griesa, que es embargo pero no embarga, es bloqueo pero bloquea a medias y es permanente pero tiene multiples excepciones, finalmente Argentina empieza a irse de Nueva York, en una decisión verdaderamente histórica.
El oficialismo es la única fuerza política con capacidad para entender el alcance histórico real del conflicto con los buitres por la deuda externa.
Los demás piensan el mundo con los libros de hace 30 años, son incapaces de imaginarse algo distinto.
El gobierno en cambio decidió que Argentina sea vanguardia en los cambios de correlación de fuerzas y relaciones de poder entre las naciones que se darán en el mundo de acá a los próximos 50 años, y decidió asumir un rol activo en ese proceso.
No está garantizado el éxito, puede salir mal. Pero haciendole caso a Griesa estaría garantizado el fracaso y la humillación. Así no.

Es una apuesta a una posbilidad abierta. A determinado patrón de acumulación le corresponde un sistema financiero con centro en los lugares donde se acumulan los excedentes, que promueve los flujos que fortalecen ese patrón de acumulación. Cuando ese patrón de acumulación empìeza a modificarse por el desarrollo histórico de fuerzas productivas y como en este caso emergen naciones con capacidad de acumular excedentes de producción considerables se puede pensar en modificaciones similares en el sistema financiero para volverse funcional a esos nuevos patrones de acumulación, con nuevos centros. La idea de Argentina es aportar a la conformación de ese proceso. Que no es algo que está pre-definidio. Hay que construirlo. Hay que hablar con Rusia, con China, con el resto de Sudamérica, hay que capitalizar nuevas entidades de crédito internacional, hay que convencer de las potencialidades de la inversión en Argentina, hay que incluir a África y desarrollar también sus potencialidades, y todo esto hay que hacerlo sin perder de vista la necesidad de establecer criterios proteccionistas para no cambiar de potencia que nos colonice. Es dificilísimo y durísimo. Pero muchas otras no hay.

Es cierto esto que dice el ex-vice ministro de Cavallo, Sturzenegger. Con el nuevo canje, se abre la posibilidad de que no se rescate la totalidad de los bonos y algunos queden dando vueltas para ser aprovechados por vivos que los compren por chaucha y palitos y después litiguen.
El tema es que esos litigios quedarán circunscriptos a la plaza de Nueva York. Y es visible como otras plazas (Londres, Luxemburgo) están legislando para evitar que les ocurran ahí casos como el actual de Argentina.
Esa es la jugada trascendente en materia histórica del canje propuesto por Argentina.
Y lo que decíamos sobre los dirigentes opositores que no pueden pensar el mundo más allá de la matriz inoculada en 30 años de bibliografía obsoleta queda fielmente demostrado en estas declaraciones de Sturzenegger.

domingo, 3 de agosto de 2014

La Historia

La dinámica de los acontecimientos (que cuando pecamos de un exceso conceptual ordenamos bajo el nombre de Historia) es un proceso dialéctico de orden y rupturas.
La gastada metáfora de la foto y la película puede ayudarnos a figurárnoslo. En la foto (estática) hay un orden. El desarrollo de la película está cargado de elementos de ruptura, dada la imposibilidad de mantenernos estáticos. Sin embargo, ciertas fuerzas o pulsiones de supervivencia tienden a la instauración del equilibrio que configura el orden.
Esa es la dialéctica de los acontecimientos. Una ruptura del orden para la configuración continua de nuevos órdenes no tan distintos del anterior. Una sucesión de equilibrios operados sobre la base de la contención de los daños operados por los movimientos disruptivos de los entes individuales.

Estos procesos exceden en mucho a las voluntades individuales, que son apenas un elementos más, tal vez menor, de todo este complejísimo entramado de fuerzas interactuantes.

Por esa misma dinámica a Argentina (más allá de la voluntad de los funcionarios y los habitantes en general) le toca un rol inesperadamente estelar en estos tiempos. El de constituirse en vanguardia de la reconfiguración del orden financiero mundial. Es de desear que sepamos asumir ese rol con la altura, la responsabilidad, pero también con la desfachatez disruptiva que la situación amerita.

Hay que irse de Nueva York, hay que litigar internacionalmente contra ese fallo excesivo, claramente sancionatorio de las decisiones políticas de la Argentina.
Y hay que saber pagar los costos de las decisiones, que de todas formas habría que pagar.
En el caso menos salvaje, es dable pensar que se opere un cambio en la correlación de fuerzas internas en EEUU, que hoy por hoy nos es desfavorable tal como lo demuestra el fallo Griesa.
Y si no, hay que jugar las cartas que nos tocaron.


viernes, 1 de agosto de 2014

El "defol"

Independientemente de las consideraciones que podamos hacer, la situación argentina a partir del fallo de Griesa y del no acatamiento del mismo es de default parcial.
Uno puede entender la declaración política de Cristina diciendo que hay que inventar otra palabra.
Es cierto, hay una situación inédita y bastante difícil de entender. Un grupo importante de acreedores se ven impedidos de cobrar lo que el deudor pagó, no por un embargo sino por un bloqueo que deja la plata en el limbo, sin posibilidad siquiera de que sea devuelta al deudor al que se le impide honrar su compromiso.
Ya dijimos que el fallo de Griesa tiene unas implicancias exageradas que superan en mucho el análisis del caso tratado, y que se mete en consideraciones de carácter económico y político generales. Tira para atrás la reestructuración de deuda del 2005. Inventa una reestructuración al revés. Considera que el proceso exitoso de desendeudamiento de la Argentina debe ser abolido.
Y hay que decir que esto contó con la anuencia de la Corte Suprema norteamericana que decidió no intervenir y dejar que Griesa armara este quilombo.

Pero decíamos que más allá de que queramos o no llamarlo default como modo de influir en los flujos discursivos que en los ámbitos del lobby y la política internacional se desarrollan, la realidad indica que por decisión de los actores involucrados en los hechos, las consecuencias para Argentina, en términos reales, serán las de un default parcial.
Esto incluye: pérdida de valor de algunos activos, como los papeles que representan el capital de las empresas argentinas, como los ADR, las acciones, bonos, títulos de deuda, etc. Originada por un factor: limitación a la posibilidad de conseguir financiamiento, que se traduce básicamente en la retracción de los inversores que abandonarían posiciones (venden). Esto deriva en consecuencias para la incorporación de capital y el desarrollo de procesos de inversión de dichas empresas o del mismo estado.
Puede generarse alguna modificación en la composición orgánica del capital argentino, con mayor relevancia de la intensividad de la mano de obra, debido a la dificultad para la incorporación de tecnología y el desarrollo de complejidad. Pérdida de productividad en el mediano plazo y consiguiente deterioro del poder de compra de los ingresos en pesos, medido en valores internacionales.
Básicamente, hablaríamos de presiones devaluatorias para acondicionar la nominalidad de la economía argentina a la nueva situación real en la que se cierra un flujo significativo de ingreso de divisas.
La situación no será crítica como la del 2001 ni por asomo, pero sí habrá una consolidación de la tendencia restrictiva de estos últimos años que venía revirtiéndose en este último tiempo.

Esas consecuencias me parece que son inevitables, aún cuando Argentina ponga toda la buena voluntad de ahora en más para resolver el tema. Lo que quedó en evidencia en todo este proceso es que Griesa (reitero, con anuencia de la Corte Suprema) sanciona el proceso exitoso de desendeudamiento. Y la decisión de sancionar ya está tomada y es irreversible. Cuanto más se ceda, más rigor nos harán sentir.

Creo que el camino entonces es el de asumir las complicaciones. Doloroso camino, consistente en hacernos a la idea de que la plaza neoyorquina es una plaza cerrada para nosotros definitivamente.
Hay que mudarse, hay que irse. Negociar con los acreedores una reestructuración en otra jurisdicción y retirarnos definitivamente del centro financiero del mundo. Con la lamentable destrucción de riqueza que eso implica.
Pero es que eso es lo que dispone el fallo de Griesa, en parte. Que Argentina sea sancionada. Bueno, asumamos la sanción, paguemos los costos. Y que a los buitres les pague Dios.
Ir indagando caminos alternativos para el desarrollo de nuestras fuerzas productivas, de la mano de Rusia y China. No es soplar y hacer botellas, no es color de rosa, no estamos exentos de tener disputas severas por el usufructo de nuestras riquezas, y no sería lógico bajar la guardia a la hora de negociar.
Pero no es algo que hayamos elegido. Lo eligieron por nosotros.
Lógicamente, siempre habrá personas que ante tal postura se preocuparán por la complejidad del trámite para sacar la visa para ir a EEUU. Y bueno, la vida es así.