viernes, 23 de diciembre de 2011

Van der Kooy, derechos, privilegios y el subsidio a "la libertad de prensa"


Ayer vi un rato de la discusión entre Pinedo y Sabatella en el programa de Blanck y Van der Kooy.

Llegados al tema de si en Argentina hay o no libertad de expresión (parece mentira pero ese es tema de discusión) Van der Kooy, ya sumado de lleno a la polémica, le retrucó a Sabatella dicendo que desde el 83 hasta la actualidad era el momento más difícil para trabajar como periodista.

Dejó de lado lo relacionado con las discusiones y los cuestionamientos al discurso periodístico en general, y señaló como un límite a la libertad de expresión el hecho de que los funcionarios no atendieran el teléfono a los periodistas o no les pasaran información.

La verdad es que Van der Kooy tiene un sesgo en su evaluación, que es el de haber trabajado para un diario que les sirvió siempre a los periodistas como "chapa" en el acceso a los funcionarios y a la información privilegiada. Pero no es comprobable que periodistas de otros medios hayan tenido la misma suerte como norma a lo largo de todo el período democrático desde el 83 a la actualidad.

La cosa viene a cuento de que es algo bastante habitual en estas épocas escuchar quejas parangonables con éstas. Hay gente que está demasiado acostumbrada a usufructuar privilegios (por módicos que éstos sean, tampoco es cuestión de exagerar), que cree que cuando se les quitan se les está cercenando un derecho. Y no es así. Simplemente han perdido un privilegio, una exclusividad. Que en algunos casos no fue eliminado (el privilegio) sino que cambió de manos. De cualquier forma, es una de las reglas del juego. No hay que ser tan llorón.

Conecto esto con lo que se viene diciendo respecto de la distribución de la pauta oficial. Tema que, a pedido de Clarín, se coló en el debate senatorial sobre la ley sobre producción y distribución de papel para diarios.
Dice Clarín, en sus páginas y a través de sus senadores, que recibe (igual que La Nación) "solamente" 3 centavos por ejemplar vendido, en concepto de pauta oficial (subsidio, bah). En el cálculo de los ejemplares vendidos están incluídos por supuesto los que se recompran a través de Papel Prensa, con la plata de los jubilados (es decir, con los aportes que el socio menor, el Estado, hace a la compañía a pesar de que no pincha ni corta en las decisiones de la misma).

Más allá de las chicanas, el planteo maneja un criterio muy discutible. Que es el de vincular la pauta oficial (el subsidio a la "libertad de prensa") con la cantidad de ejemplares vendidos, dando a entender que el diario que vende más ejemplares debería recibir más plata que los que venden menos. De hecho, Clarín y La Nación suelen quejarse de que no exista tal relación entre lo que reciben ellos y lo que reciben los demás diarios.

Ahora bien, la pauta oficial entendida como un subsidio a la "libertad de prensa" debería quedar despojada de tales criterios cuantitativos comerciales. Porque contrariamente a lo que las empresas se representan a través de sus libros contables, el famoso derecho "a informarse" (que dicen defender) de 1 tipo debería valer lo mismo que el de 1 millón. Digo yo, que a estas cuestiones de los subsidios reclamados para expresarse libremente no les tengo ninguna simpatía.

Para ir más directamente al asunto: es bastante discutible que con "la plata de los jubilados" se tenga que financiar el derecho a la "libertad de prensa" (y sobre todo la rentabilidad de las empresas periodísticas). Pero más discutible todavía, diría inaceptable, es que se lo haga con criterios cuantitativos y/o comerciales.

Otro punto más sobre el cual algunas empresas caza subsidios y prebendas deberán asimilar que ya no son privilegiadas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

El dólar "blue" (también conocido como "delincuencial")


Parece ser un tema olvidado por los diarios.

Que están más preocupados por la suerte del último reducto de (financiación de) la prensa libre (Cablevisión) con denuncia ante la OEA incluida por parte de un grupo de 8 alcahuetes chupa medias que avergüenzan al pueblo argentino con actitudes que son directamente la defensa servil de los intereses de una empresa (una empresa, muchachos, una empresa!!!!).

O por la emergencia económica que según un Ricardo Roa cada vez más enemistado con el gobierno, las reglas gramaticales y la lengua castellana en general, no debería aplicarse para prorrogar la vigencia del impuesto al cheque pero sí para que La Nación siga sin pagar el IVA.

O por la suerte de la caja del Momo Venegas con la cual se financió parte de la campaña de Duhalde (aclaración útil: si alguno le quedó alguna facturita por cobrar, lo sentimos mucho, pero aprendan para la próxima que se cobra al contado; de todos modos no les iban a pagar).

O por estos inventos kirchneristas que hacen que increíblemente, desde 2005 hasta ahora y desmintiendo todos los pronósticos de los expertos, la economía siga sin irse bien a la mierda.

Decía que parece ser un tema olvidado. El dólar.
Ayer el central compró la cifra récord para un mismo día de 279 millones. Desde 2002 hasta hoy no hay un solo día en que el Central haya comprado tanto.
Las reservas están cerca de los 46.000 millones, con tendencia a la rápida recuperación de niveles más cercanos a los del mes de octubre.
La demanda se mantiene tranquila, pasó el "furor", y se comprobó lo que se había previsto: más cerca del pago de aguinaldos las empresas que tenían dólares guardados iban a venderlos para pagar sus obligaciones.

Podemos esperar una suba tranquila de la moneda de acá a febrero, de algunos centavos, sin escándalo ni terremoto.

Ahora sí, tremendo lo que está pasando con el "blue" (modo discreto, para no llamarlo black en inglés, que sería más apropiado, dado que es el que los marginales utilizan para evadir la ley, operando en negro, o "red" por el hecho de encontrarse muchas veces manchado con sangre; en términos menos periodísticos podríamos decirle directamente "delincuencial").

Señora Presidenta: habría que instruir a Moreno para que presione a Brito, pero esta vez para que lo suban un poco.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Lanata: descubridor posmoderno de la pólvora


Se publica esta nota hoy. Sobre el "escándalo" de Cablevisión. Sobre esta situación escandalosa de que se someta a Cablevisión a las generales de la ley, bah.
La nota es del periodista y ex-vedette del Maipo, Jorge Lanata: "Una historia que sería una broma si no fuera porque se hizo realidad"


Empecemos: la seguidilla de medios que pertenecen a Vila-Manzano y que conforman un "monopolio" que el gobierno no "quiere" desarmar (entre los que desafortunadamente Lanata incluye diarios) no va a cambiar de dueños, ni total ni parcialmente, mientras la justicia mantenga los recursos de amparo que traban la aplicación del artículo 161 de la Ley de medios,  a pedido de Clarín, motivo por el cual Clarín tampoco debe todavía desprenderse de las licencias que le sobran según la ley. Pedile a tus patrones que se pongan las pilas, Lanata.

Lo de la resolución según la cual Moreno aprobó la fusión Multicanal-Cablevisión es parcialmente cierto. Porque no alcanza con el dictamen de la secretaría de comunicaciones (desde la cual Moreno resolvió) para decretar la aprobación. Y de hecho el Grupo Clarín nunca llevó a cabo la fusión definitiva y siguió manteniendo las dos razones sociales, conciente de que no tenía la aprobación final.

Y después está toda la genealogía de la causa en que se sugiere más que se informa sobre el pedigree de los jueces participantes. Que sirve para ilustrar muy bien cómo se definen algunas cuestiones en la Justicia, poder independiente del Ejecutivo que cuando sobre el cual se quiso meter mano salieron estos mismos denunciadores actuales a defenderlo como al último reducto de las "libertades" y la "república" que le quedaba a este país después del paso arrollador de la dictadura K.

Sin embargo ahora, que alguna guerra comercial enfrenta a los patrones de Lanata con otros empresarios tan opositores a la ley de medios como Lanata y sus patrones, y Lanata y sus patrones no encuentran en la actitud de los árbitros la misma familiaridad que encontraron en otras épocas, salen a denunciar los procedimientos en los sorteos de juzgados a los que les faltaría transparencia (?), los vínculos de los jueces con las familias más pudientes en todas las provincias y la parcialidad que de ello se deriva, los llamativos procedimientos y denuncias que abren procesos contra jueces cada vez que les caen en sus manos causas que algún interesado poderoso podía tener previsto que cayera en otras manos, etc., etc., etc.

Descubrió la pólvora Lanata.
Justo, pero justo eh, en el mismo momento en que a sus patrones  empezó a molestarles no tener la exclusividad del tráfico de influencias.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Una respuesta o una aclaración. O más precisamente la voluntad de avanzar en las ideas discutiendo y contradiciéndonos


En un comentario al post anterior el comentarista Uno me hace algunos planteos.
Principalmente en lo referido al estatuto del peón rural o a la contradicción entre la inserción social de los no-insertos y el avance en la distribución funcional del ingreso.
Dice Uno que mis posturas sobre eso se parecen bastante a los argumentos para defender la flexibilización laboral.
Algunas reflexiones, entonces, que me surgen:


Más allá de la flexibilización laboral, algo que nadie puede dejar de aceptar es que el proceso hacia el desarrollo industrial y la consecución de competitividad industrial tiene convivencia conflictiva con el alto nivel salarial. Denle la vuelta que quieran. Es así.

Es más. Ese es el problema de los 90!!! Los salarios registrados en los 90 eran altos. Los bancos, las privatizadas, pagaban salarios altos en dólares en relación al promedio de productividad de la economía argentina.
La "solución" que encontraron quienes no querían devaluar (licuar salarios y ahorros y activos financieros) fue la flexibilización laboral. Que no fue solución de nada, porque el aparato productivo argentino se destruyó igual.

Sobre lo que hay que trabajar son las distorsiones que provocan distintos niveles de competitividad en la economía argentina.

Operar contra los márgenes de rentabilidad extraordinarios de empresas que serían competitivas con un tipo de cambio más bajo incluso que el actual.
Y también trabajar sobre las diferencias extravagantes que se dan en los ingresos de distintos grupos de trabajadores.
Y esto no es solamente registrados vs. no registrados. Porque Moyano representa también a tipos que cobran dos lucas por mes. Hay trabajadores bajo convenio con sueldos de dos mil pesos.
Cerrar paritarias por debajo de la expectativa inflacionaria durante un par de años también va a golpear a esos trabajadores que no tienen el colchón que tienen los que cobran 15 lucas (a estos últimos, además, con modificar el mínimo no imponible de ganancias los compensás).

Las cosas son complejas, si no nos ponemos a analizar los costos de las decisiones que se tomen no vamos a poder darle ninguna solución a nada.

Justamente, si hay que empezar a combatir la inflación no se puede hacer con la fórmula del 91. Tengo una mala noticia: el problema de la inflación, aunque te la quieran vender cambiada, es que genera salarios altos. Sí, sí. El problema de la inflación en un contexto de crecimiento de la economía como el de estos años es que provoca en el mediano plazo un alza de costos laborales que les resta rentabilidad y competitividad a las empresas, que no pueden mantener precios competitivos con lo que producen sus competidoras en países de mano de obra esclava. Es así. Alabar el desarrollo industrial chino, por ejemplo, es avalar la precarización del salario.
La fórmula del 91 es la de la sobre apreciación cambiaria. O sea, adelantar la llegada de las consecuencias de la inflación a futuro. Peor.
Son cosas que hay que saber. Y los equilibrios a transitar son difíciles de sostener.

A veces me da la idea que todos pretenden encontrar una fórmula, un ¿qué hacer? definitivo. Es más difícil que eso.
El pragmatismo puede ser un arte. El arte de conciliar las contradicciones. Algunas contradicciones.

Otra cosa sobre la que Uno me llama la atención es sobre mi idea de que el modo de producción capitalista ha sido aceptado mayoritariamente por la sociedad argentina.

A mí me parece clarísimo. La legitimación que tiene el modo de producción capitalista en inmensa. ¿Alguien pone en cuestión ese modo de producción? ¿Qué plafond encontraría la idea de subvertir ese orden? ¿Alguien pone en duda "el derecho del rico a hacer con su plata lo que quiera"? Un país que no tolera los "aprietes" de Moreno a tipos que si quieren, de un día para el otro y por defender su propiedad privada conseguida dentro de la para mí dudosa legitimidad que otorga el capitalismo, mandan a la calle a miles de personas, es un país que acepta el capitalismo con profundidad. Expropiar una empresa es una decisión con malísima prensa. Es claramente así, me parece.

Me gustaría más comentarios como el de Uno, para seguir discutiendo. También los aportes al post anterior de Charlie Boyle y Paiskaotiko (Jorge) son muy fecundos.

El hecho burgués del país maldito


El tema no es Cristina.
Es el Estado burgués. Guardián, por definición, del proceso de acumulación de capital. Somos una sociedad capitalista. Por elección ampliamente mayoritaria de sus miembros.
Comprometido (el estado burgués) por primera vez en muchos años con el desarrollo endógeno.

Moyano es, en carne y hueso, el tan mentado hecho maldito del país burgués. Lo cual no equivale a la no neutralidad a favor de los pobres.
Los trabajadores representados por la CGT no son pobres.

Las empresas del grupo Techint se dan el lujo de pagar salarios de 10 o 12 lucas, más beneficios. Así y todo, conservan rentabilidades inmensas. Remitidas (en dólares) a Luxemburgo, donde se tributa menos. Pueden hacer participar de las ganancias a los trabajadores. Esta distribución selectiva se esconde detrás de la idea de arreglar particularmente el asunto. Sin legislarlo.

A su vez, alrededor de 3 de cada 4 empleos nuevos son generados por Pymes. Que no tienen márgenes de rentabilidad tan grandes. Ni podrían pagar salarios como los mencionados sin sucumbir ante la competencia afincada en regiones donde el salario se encuentra fuertemente depreciado.

Y además están las personas que después de 8 inéditos años de crecimiento todavía no lograron insertarse en el circuito productivo. Las posibilidades de hacerlo decrecen proporcionalmente a los avances en materia de distribución funcional del ingreso (entre capital y trabajo) que Moyano muestra como conquistas.

El nuevo estatuto del peón rural no modifica en nada la ecuación económica de las grandes explotaciones sojeras y trigueras de la Pampa húmeda. Pero le pega a los quinteros de La Plata, o a la producción de aceitunas riojanas y manzanas rionegrinas.

Esas complejidades esconde la situación actual del aparato productivo argentino.
Tiempos complicados, incluso para los alineamientos políticos.

jueves, 15 de diciembre de 2011

La trola y el "tomuer"


Hace unos meses, un poco antes de las elecciones, conversaba con un grupo de pibes (todos varoncitos) que votaban por primera vez. Hablábamos de las elecciones.
A uno de ellos se le ocurrió decir que la iba a votar a la "tetona" que salía en el afiche de portarnos mal. Cuando le pregunté por qué, me contestó una barbaridad que hubiera escandalizado al todavía soltero, pero no tan pacato entonces, Pablo Marchetti: "porque es re-trooola", me dijo, riéndose.

Hoy, la discusión sobre si Viki Donda es o no trola ocupa un lugar bastante central. Lo cual habla bien de la ubicuidad marketinera de la gente del FAP: cuando "ser" trola reditúa votos, le dan para adelante (Viki Donda misma dijo que sus escotes eran tema de discusión en la "fuerza"); cuando ofenderte porque te digan trola te reditúa rating, le dan para atrás.

Nótese que me abstengo de considerar la insignificancia de si le decían "trola" o le gritaban "Rodra".
Porque sustancialmente me parece que se está dramatizando demasiado sobre el alcance de la palabra trola, además.

Por ahí me van a acusar de machista y violento de género, pero me parece que la trolez es una categoría utilizable para describir ciertos comportamientos femeninos.

Si vos te ponés un escote provocativo y te sacás una foto con cara de accesibilidad amplia en materia sexual, estás de alguna manera apelando al meollo de la cuestión cultural de género, machista, contra la que despotricás. Para sacar rédito de él. Porque en el caso de la candidata a diputada que intenta obtener el favor del joven votante, no corre la relación de poder diferencial que perjudica en líneas generales a la mujer, según la concepción feminista que considera a toda mujer que públicamente se expone total o parcialmente desnuda como una víctima.

Si apelás al escándalo mediático que provoca en la pacatería reinante un vestido corto en la Cámara de Diputados, e intentás sacar partido marketinero del baboseo machista por un par de piernas o un par de gomas, estás inscribiendo tus acciones en el campo discursivo en el que la palabra trola cobra vitalidad. Actúas como lo que en ese campo discursivo colonizado por el machismo se nombra como trola. Y lo sabés. Y lo utilizás en provecho propio. Y el diferencial más amplio de poder, en ese caso, lo tenés vos.

Así que andá a ofenderte a la iglesia de Luján. Y de paso rezate un padre nuestro a nombre del "tomuer", gracias a cuya colaboración te salteaste un par de escalones para ascender en tu carrera política.

A propósito, si alguien puede, ¿me explica que otra cosa aparte de la novedad (ya gastada hace bastante) hace tan festejado el eterno chiste de "la fuerza del tomuer"?
Por otro lado, ¿se ofenderán las chicas si digo que a Viki le da letra el novio?

Usura legal


Hoy sale una nota en Clarín que trata el "problema" que se está generando con las mutuales de jubilados.

Desde hace un tiempo corto, la ANSES les bloquea el otorgamiento de créditos (cuyas cuotas se descuentan automáticamente de los haberes). Las razones obvias son las usurarias tasas que estas entidades cobran a sus beneficiarios (clientes). Como bien dice la nota, la ANSES ya quiso intervenir fijando tasas máximas, pero la Justicia les dio la razón a las mutuales, y convalidó la usura contra los jubilados de haberes medios y bajos. Hoy se cobra hasta un 80% de interés anual por estos préstamos (reconocido por las mismas mutuales).

En la base de este negocio se encuentra la existencia de personas que no tienen acceso al sistema bancario.
Esta situación es aprovechada por entidades satélites del sistema financiero. Que actúan directamente como intermediarios. La forma de fondearse de estas entidades es a través del descuento de sus carteras de clientes por parte de los bancos comerciales.
Hay, en la intermediación, una creación artificial de plusvalor, "legitimada" en la asunción de los costos del riesgo crediticio, que multiplica el interés que los bancos cobran a través de estas entidades con permiso judicial para operar así. Una estafa lisa y llana.

Algo parecido ocurre con las entidades de crédito fácil, con segmento de mercado más amplio como destinatario de sus productos. Estas entidades usufructúan el negreo, y se apropian de la plusvalía inmensa generada por la casi marginalidad de los negocios en cuestión. Son casi un sistema financiero paralelo que asienta sus márgenes de ganancias en la incapacidad financiera de sus clientes.

Será o no a través de una nueva ley de entidades financieras. Lo concreto es que intervenir directamente para desarmar este circuito, una especie de agujero negro del sistema financiero que se apropia ilegítimamente de una buena parte de la riqueza socialmente producida es una tarea urgente.
Y el Banco central progresista debería empezar a tomar cartas en el asunto. Porque al final después se quejan del poder que tiene Moreno, pero va a acumular más todavía en tanto siga siendo el único que se le anima a ciertas cosas.