lunes, 25 de febrero de 2013

Turismo y dólar


En mayo de 2012, tuve la suerte de poder viajar a Europa. Si bien ya existían algunas restricciones a la compra de divisas financieras por parte de particulares, los límites eran más flexibles. Todavía no había que justificar la compra a los fines turísticos, y de acuerdo a los ingresos registrados del individuo se obtenía derecho a comprar cualquier tipo de moneda en cantidad restringida, siempre y cuando la situación tributaria del postulante fuera regular.

Con lo cual, si uno tenía un ingreso medio y pagaba los impuestos podía hacer un viaje de esas características con bastante efectivo conseguido legalmente y a precio oficial (el paralelo no era todavía un valor de referencia para nadie, ya que la brecha con el oficial era baja).
Entonces, con el tipo de cambio oficial a mano para tomar como medida de los precios, la gran preocupación de todos los argentinos que estaban en condiciones de viajar y con los cuales pude intercambiar alguna opinión era que Europa estaba más barata que Buenos Aires. Especialmente, España.
Discrepo respecto de los juicios demasiado tajantes en ese sentido. Pero había al menos una paridad de nivel de precios que ante la dispersión podía dar la idea de una buena canasta de productos que específicamente en Madrid se conseguían más baratos que en Argentina. Repito: tomando como referencia el que en ese momento era el único tipo de cambio utilizado: el oficial.
Pasaron apenas 9 meses de aquel momento.

En febrero de este año, gracias a Dios, pude viajar por turismo a conocer las cataratas del Iguazú.
El comentario casi unánime de los argentinos en el lugar era que Brasil, Uruguay y hasta Paraguay estaban muy caros para los argentinos. El tipo de cambio que tomaban como referencia era el ilegal, a más de 7 pesos por billete. Lógico, debido a la imposibilidad práctica casi total de conseguir billetes en el mercado oficial. No pude comprobarlo, pero supongo que las casas de cambio en esos destinos, reconocerían un tipo de cambio superior a los 7 pesos por dólar (y a partir de esa paridad, establecen las cotizaciones del peso en las otras monedas).
Aunque las compras en lugares como Ciudad del Este ya parece que no son tan convenientes como en otras épocas, puede hacerse todavía alguna diferencia si se paga con tarjeta de crédito (cambio oficial + 15%). Dicen los que operan o promocionan la plaza.

La baja autoestima colectiva y la alta propensión al auto escarnio de los argentinos hace que mientras el primer fenómeno (lo barato de Europa) fuera adjudicado masivamente a los altísimos precios que se pagan en Argentina, el segundo fenómeno se endilgue a la falta de valor de nuestra moneda.

La realidad es que son fenómenos de alta ligazón uno con otro. Y de causas concurrentes.
Si nuestro poder adquisitivo se deprecia a valores internacionales, es porque somos más baratos y viceversa.
Y si los países extranjeros son más baratos es porque el valor de nuestra moneda (y de nuestros ingresos) está más fuerte.

En mercados administrados como el argentino, una diferencia tan abrupta en las dos puntas de un período de 9 meses, se debe no a tendencias de largo plazo, sino a una combinación de subsidios, asignaciones de recursos, y golpes de mercado (entendidos estos no solamente como acciones deliberadas por parte de operadores con poder de formación de precios y tendencias, sino también como reacciones colectivas de desconcierto, al borde de las corridas, cosa que puede haber pasado por ejemplo en algún momento en el mercado ilegal del dólar).

Las conclusiones a sacar de este aspecto son bastante claras: al cambio oficial nuestra moneda está sobrevaluada. Al cambio paralelo está sobredepreciada.

Ese margen permite operar en la regulación de precios e incentivos. Algunos dirán que un esquema de tipo de cambio desdoblado como el actual (que lo es, a pesar de la reticencia oficial a blanquearlo) combina lo peor de una devaluación con lo peor de una sobreapreciación cambiaria (como la de la convertibilidad). Esta opinión tiene un claro sesgo de clase: personas con capacidad de viajar al exterior, al mismo tiempo preocupadas por la pérdida de competitividad que implica pagar salarios a valor oficial del dólar.
O sea, somos baratos a la hora de conseguir divisas para gastar afuera, pero somos caros a la hora de tener que colocar nuestros productos en los mercados para competir con los extranjeros.

Visto desde algún otro punto en la pirámide social, digamos que la no dolarización a precios ilegales de los servicios públicos o algunos alimentos de segundas marcas nacionales genera algún efecto positivo en términos relativos.

De todos modos, el desdoblamiento cambiario, que a su vez se combina con una batería de medidas arancelarias y para-arancelarias que modifican al infinito el nivel cambiario del comercio exterior según el tipo de productos, tiene como una de sus consecuencias la desorientación, la respuesta compulsiva por parte de las personas, y por ello mismo la generación de una serie de tendencias y movimientos fácilmente aprovechables por quienes manejan más y mejor información para obtener beneficios en detrimento de otros.
Seguramente, no es una situación deseable, entendida como un ideal a alcanzar deliberadamente. Sino la forma de responder de un modo perfectible a la complejidad del asunto.

Que esta situación se vuelva una trampa perdurable, o que tenga corto alcance, va a depender del caudal de ingreso de divisas en este año 2013.
Más allá de la soja, y de las buenas campañas en otros productos agrícolas, hay un margen interesante para aprovechar la afluencia del dólar turístico al país. Tal vez haya algún obstáculo adicional a partir de las dificultades que aporta la complejidad del esquema (en dónde compro, en dónde vendo, a cuánto, por qué). Veremos.

13 comentarios:

el pincha dijo...

genial, siempre clarito y al pie...abrazo che

Alcides Acevedo dijo...

Qué suerte tienen los peronistas.... viven viajando y haciendo turismo, por la forma en que se expresan uno hubiese pensado que estaban al borde de la indigencia y que viven todos en Isidro Cassanova porque no soportan el contácto con los gorilas.

Ciertamente estamos en el peor de los mundos cambiarios, tenemos lo peor de una moneda sobrevaluada y lo pero de una moneda devaluda.... realmente kafkiano.
Aunque el ejemplo de Iguazú no es del todo correcto, Brasil era más caro que Argentina con anterioridad en virtud de que el Real es la moneda más apreciada del planeta (según dicen muchos).
No se trata de que en 9 meses hayan cambiado mucho las cosas.

Lo realmente curiosos es sin embargo el terrible precio de los alimentos en Argentina.
Pongamos un ejemplo, ¿cuánto vale un litro de leche en Inglaterra?

http://www.tesco.com/groceries/Product/Details/?id=268727093
Creamfields Whole Milk 2.272L/4 Pints £1.00 (£0.44/l)

Esto es 3.35 pesos el litro (1 Libra Esterila = 7.60 pesos al cambio oficial)

Y eso que el kirchnerimo cuida la "mesa de los argentinos" ¿pagamos por la leche mucho más que los ingleses?
Mamita...

Mariano dijo...

No es suerte, Alcides. Me la gano laburando.
Mientras vos mariconeás, yo laburo.

respecto de Brasil, te recuerdo que para septiembre de 2011, Brasil devaluó la moneda en un 30%, lo cual significó para lobbistas improductivos como Cristiano Ratazzi (un tipo que hace 20 años que no se levanta antes de las 11 de la mañana)que Brasil tuviera un tipo de cambio "muy interesante" y que nosotros no pudiéramos competir con ellos.
Hagamos memoria y tengamos un poquito de buena leche por lo menos para empezar a discutir.
Porque el versito de la catástrofe de la devaluación brasilera, la catástrofe de la recesión brasilera y la catástrofe del precio de la soja ya lo contaron como 20 veces en los últimos 5 años.
El problema es que después se olvidan y lo repiten.

Alcides Acevedo dijo...

¿Así que te ganás la guita laburando? ¿se puede saber laburando de qué?
Cierto, vos te la ganás en buena ley... en cambio la gente del campo y seres despreciables por el estilo no merecen un sólo centavo, muy típico.

Me parece que estás un poco desactualizado, el Real tuvo un movimiento "devaluatorio" pero recuperó sus valores y ahora está por debajo de 2 reales por dólar.

Los que hablan de la "catástrofe" de Brasil son los del oficialismo... así justifican la caída de la economía argentina...

Lástima que no dijiste nada del costo de un litro de leche en Inglaterra... 3.35 pesos, eso sí que no se ve en Argentina.

Mariano dijo...

Me la gano laburando. Levantándome todos los días a las 6 de la mañana y volviendo a mi casa a las 7 de la tarde. Trabajo en la educación privada y gano lo mismo que un docente.
Seguro tengo mucha menos que vos que vivís de rentas.
Y mucha menos que el más pobre de los productores agropecuarios a los que defendés con tanta pasión, mintiendo sobre la irreal situación de que no "merecen un sólo centavo".
No tengo problemas en decirlo, porque tengo todo en blanco, soy un laburante en relación de dependencia que vive austeramente durante 350 días en el año, para poder darme un gustito en las vacaciones 15 días al año.
Estás conforme alcahuete? O querés que te dé más detalles?
No tengo drama eh.

El real está por debajo de los dos reales por dólar. Sí: 1,98. De una situación de 1,40, pasó de golpe a 2,10 y se estabilizó en 2.
Lógicamente, esa cotización lo sigue colocando como un país con moneda muy apreciada. También Uruguay, Chile, Perú y Colombia tienen el mismo problema.
Y eso redunda, en el caso de Brasil en que su economía esté estancada desde hace más de un año, y que no repunte a pesar de los estímulos. Y eso que bajaron mucho la tasa de interés, que llegó a ser del 12% (real), mayor en dólares por la apreciación nominal. La bajaron a 7,50 y nada. No sé qué pasa, la verdad. Vos sabés?

Alcides Acevedo dijo...

Ja Ja ¿sos docente? te felicito por la capacidad de ahorro.
Me parece muy bien que te guste viajar, a todo el mundo le gusta, también a todo el mundo le gustan las cosas importadas ¿está mal? pera lo peronistas parece que sí. Pensalo.

Cierto, Brasil y el resto de los países (incluida Argentina) tiene sus monedas revaluadas... mirá... Brasil bajó la tasa de interés y se desplomó simultáneamente el gasto público... ahí tenés una explicación, digamos que compensaron... pero se les fue un poco la mano.
Lo interesante es que en Brasil en 2012 se batieron reécods de ventas de autos....


Y no te olvides que en Inglaterra un litro de leche cuesta 3.35 pesos... ese preci ya lo querrían los que cobran la asignación por hijo.

Mariano dijo...

Sí, a todo el mundo le gustan las vacaciones caras, viajar, los artículos importados de lujo, consumir productos de calidad. Algunos pueden y otros no.
Descubriste el capitalismo.
Pero por ahí a veces es necesario restringir la capacidad de consumir de algunos con la intención de no relegar tanto a otros. Tampoco está mal eso.
Y sí, puede ser que en Inglaterra la leche cueste ese precio (no sé qué calidad de producto, qué marca, etc.). Debe ser subsidiada.
Lo que no tienen subsidiados son los servicios públicos. Los que cobran la AUH no los envidian.
Aunque en cuanto a cobertura para desempleados por ejemplo, Inglaterra es un país muy dadivoso, no?

Norberto dijo...

Bueno, López Aufranc, todo es del color con el que mires, por ejemplo, elegiste una leche que no se porque razón vale ese precio por medio galón inglés, pero el mínimo de los supermercados argentinos, los de la cuadra, no un gigante como Tesco, está en alrededor de $4.-, y una leche con alguna característica especial en alrededor de $6.-/$7.-, es decir alrededor de un 20% menos que el litro del equivalente inglés que está en £1.- por litro en ese mismo súper, mientras que el lomo está en £20 ($156) y el ojo de bife en casi £15.- ($114.-), como ves no todo es blanco y negro, y tendrías que ser un poco más honesto cuando comentás.
Nunca menos y abrazos

Alcides Acevedo dijo...

¿Ojo de bife? ¿Lomo?
No tengo idea de cuánto podrán costar semejante tipo de cosas en Argentina ¿existen o son entes mitológicos?
Fijate, yo hablo de leche o Coca-Cola y vos salís con el "Ojo de bife" ¿a cuánto está el caviar?

Te aseguro que muchos desheredados de la Argentina en su vida comieron "lomo" pero seguro compran leche... si tienen suerte.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, la devaluación masiva y mortal está a la vuelta de la esqueina.

Norberto dijo...

Tanto el ojo de bife como el lomo dependiendo del local están entre los $40 y $60, $50 y $70 respectivamente, pero ya que tomaste como ejemplo la leche, decime por qué esa que usaste de ejemplo está a 0,44 libras por litro en el envase de medio galón inglés, mientras todo el resto está a libra por litro?
Además supongo que sabrás si hay que adicionar algún impuesto tal como el IVA, que en los países anglosajones no suele incluirse en el precio publicado. Y por otra parte a leches equivalentes la argenta es un 20% más barata con la libra a precio oficial, no hablemos de la diferencia que tendría con la ilegal.
Nunca menos y abrazos

Mariano T. dijo...

Hoy el microcentro y aledaños esta a la caza del dolar del turista extranjero. Los mayoristas arreglan con los conserjes para que les compren dólares a 7$.
Gran parte viene del exterior con paquetes armados, pero tarde o temprano se van a avivar para que afuera paguen una especie de seña, y arreglen acá el resto. Ahí la balanza turística se va a poner más fulera.

Mariano dijo...

Eso se arreglaría enseguida si se blanquea el dólar financiero a 7,40. Es más, hasta por ahí baja.

Mariano T. dijo...

Posiblemente baje. Hoy nadie vende dólares(aunque sean de origen blanco) para hacer una inversión en blanco, porque los debería vender a 5$. Sino hay que hacer un mutuo, con los dólares como garantía.