jueves, 5 de enero de 2012

De derechos y privilegios: a propósito de la discusión por el subte


Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires adolecemos en general de un profundo desconocimiento del país en que vivimos. De los procesos de conformación histórica de las estructuras políticas que nos gobiernan. De los condicionantes socio-económicos que delimitaron los márgenes de expansión de la ciudad que habitamos. De la calidad de la relación con sus territorios aledaños (léase, "el interior"). De la canalización de los flujos de recursos surgidos del proceso de producción social, y de cómo se usufructúan esos recursos. Y de que todos estos procesos no son meramente naturales (aunque sí hay condiciones naturales que de algún modo influyen y hasta los determinan), sino que requieren de una convalidación política aunque más no fuera que por la omisión que significa no realizar ningún esfuerzo por modificarlos.

Nacimos, decía, en una ciudad ya construida. Para cuya construcción, además, no tuvimos necesidad de hacer ningún aporte pecuniario. Porque se fue construyendo con fondos federales.
Y como resultante de un proceso de apropiación de renta y de acumulación de capital, además, que beneficiaba primordialmente a la oligarquía residente en la misma y a las actividades económicas en las cuales ésta basaba su poderío económico, y también político. Decisión arbitraria, de proyecto de país, impuesto por la fuerza frente a otros proyectos.

Entonces, la riqueza de la ciudad portuaria se afianzó sobre dos pilares: el económico, como parte del modo de acumulación, y el político, expresado en términos monetarios a través de la organización fiscal, o sea, se financió el desarrollo de la ciudad con lo recaudado por el fisco nacional, no solamente en la ciudad sino en todo el resto del país.
Formoseños, correntinos, salteños, patagónicos, etc., todos aportaron proporcionalmente al desarrollo infraestructural de la ciudad. Los porteños también, por supuesto. Bueno fuera que ni siquiera eso...

Nacimos, decía, los porteños contemporáneos, en una ciudad ya hecha y desarrollada. Con veredas, con asfalto, con agua potable, cloacas, redes de gas y electricidad, sistema de transportes extremadamente sofisticado en relación a la media del resto del país, que incluye no sólo transporte público de pasajeros sino también amplias autopistas, por ejemplo. No tuvimos necesidad de aportar directamente a la construcción de ninguna de esas partes de lo que constituye la infraestructura urbana básica. De hecho, aún hoy la Nación sigue haciendo aportes para el desarrollo urbano porteño.

Todas estas cosas, en el resto del país, se pagan. Directamente. Con la boleta municipal. La vereda, la pagás, el pavimento, lo pagás. El gas, el agua potable y la cloaca, también. Si tenés la suerte, claro, de tener tu casa en algún territorio que entre en los planes de expansión de la infraestructura urbana.

Relacionar esto con el traspaso del subte deja en ridículo la estúpida alocución (se la escuché al legislador De Andreis): "nos tiraron el subte por la cabeza".
Cabría contestarle que queríamos en realidad "tirárselo por la cabeza" a Insfrán, pero nos pareció desmedido. Creemos igualmente que el intendente de Córdoba, Mestre, hubiera recibido gustoso el arroje por la cabeza de subte, si éste hubiera venido, claro, con unos 20 kilómetros de subte ya construidos y funcionando.

En fin, volvemos a algo que ya dijimos en relación a otro acontecimiento: el que está acostumbrado al privilegio suele confundirlo con un derecho, y cuando lo ve amenazado intenta defenderlo como a un derecho, pero la realidad es que se trata de un privilegio.

Un puntito más: evidentemente el esquema de subsidios no era nada beneficioso para las empresas. Se ve claramente analizando la conducta de las mismas ante las podas, acompañadas con aumento de boleto, y analizando además las proporcionalidades de los aumentos y la poda respectivas. Esperamos ver la evolución de cantidad de pasajes vendidos en los próximos meses para profundizar.

Ahora, justificar el incremento en el precio del boleto diciendo que va a redundar en inversiones es un verso considerable. Para salir esforzadamente del aprieto circunstancial.

11 comentarios:

Casta Diva dijo...

Llama la atención a una provinciana de la ciudad de Mar del Plata como yo, que les resulte carísimo a los porteños el nuevo precio del boleto de subte. Entiendo el shock que puede producir que algo suba más del 100% pero debe ser que los marplatenses pagamos desde hace rato 2,30 el boleto de colectivo y 3 pesos la tarjeta magnética y por eso pagar 2,50 en un sistema como en el del subterráneo en donde se pueden realizar enlaces sin tener que volver a pagar otro boleto y con tarjetas SUBE de distribución gratuita no nos parece tan grave.
Y esto no es una defensa del macrismo (el niño mauricio me parece la peor combinación que puede tener una persona: ignorante e hijo de puta), sino una reafirmación de lo que usted dice: LOS PORTEÑOS NO TIENEN LA MÁS PUTA IDEA DE LO QUE CUESTA VIVIR EN EL INTERIOR Y CON SUELDOS MUCHO MÁS BAJOS DE LOS QUE GANAN EN LA CABA.
No veo la hora en el que gobierno nacional instaure una especie de tarjeta SUBE para todo el país y que sirva para pagarle tanto en los colectivos como en taxis y remises. Esto redundaría en menos evasión y más seguridad.

Anónimo dijo...

De Andreis es un maleducado

Anónimo dijo...

Tenemos hospitales que no construìmos con dinero de la ciudad, y la UBA desde siempre con todas las carreras en nuestro territorio, asì y todo cada vez prende màs "que se atiende a los de las provincias o extranjeros (que vienen a laburar). LOLA

uno dijo...

Me parece un error pensar que el tema de los subtes es un problema de los porteños. Cualquiera que haya tomado la línea C hanrá notado que la gran mayoría de gente en horas pico va a Constitución o a Retiro, para tomar el tren hacia el conurbano, o al revés. Mucha de esa gente no gana grandes sueldos, y si va a pensar en tomar el colectivo por un tema de precio hay algo que está mal. Son cosas que hay que analizar en conjunto.

Mariano dijo...

Uno: el transporte de la CABA lo tiene que administrar, pero sobre todo solventar, la CABA. En eso no tiene que haber discusión.
Si me decís a mí, me parecería mejor que la CABA fuera un municipio, dentro de una provincia que abarcara todo el AMBA, digamos el rombo Campana, Luján o Mercedes, La Plata. Pero bueno, resolver eso sería mucho más difícil, pero resolvería estas cuestiones del transporte, la salud, los servicios en general, y la distribución de los recursos.
Ahora, si es por eso, la verdad es que esos trabajadores que toman la línea C, y vienen en tren hasta Constitución, viven en Burzaco, Monte Grande, llavallol, Luis Guillón, Jagüel, Ezeiza, etc. y para llegar a la estación del Roca tienen que tomar un bondi que les sale 2 pesos. O sea, más caro que el subte.
Abrazo

uno dijo...

Sí, estoy de acuerdo, me parece que lo más lógico sería que administrativamente la CABA estuviera más relacionada con el conurbano.
Y con lo del subte me refería más al tramo Retiro - Constitución, que también hay gente que hace tren-subte-tren. Tal vez no es el mejor ejemplo, pero iba a que con el subte a 2,5, y la idea de aumentarlo todavía más, y el colectivo a 1,25, el mensaje no me parece muy bueno. Igual supongo que dentro de poco también aumentará el colectivo.

Mauro A. dijo...

Y si el gobierno de la provincia subsidiara al trabajador que va "de afuera" a usar el subte, se solucionaría el problema?.

wal dijo...

De acuerdo en casi todo Mariano, salvo en que a Metrovias no le convenia ser subsidiada. De hecho repartio 150 millones de pesos entre sus accionistas antes de fin de anio y durante casi 10 no invirtio un sope en infraestructura.
Saludos
Wal

guido dijo...

Muy bueno como siempre Mariano. Me viene el recuerdo de los reclamos vinculados al "derecho" al comedor subsidiado, a los viajes con alojamiento pago a los congresos, a las becas de fotocopias sin pasar por el socioambiental de una trabajadora social, a las prórrogas eternas de finales y varios etcéteras reclamados por agrupaciones políticas de privilegiados cuando era estudiante de grado. Y ni hablar de la actual indignación que he escuchado de colegas de posgrado gratuito porque los obligan a dar algún seminario "gratis" en doctorados subsidiados (sin arancel) para recibidos en filo. Cuesta hacer entender que los derechos de los que gozan pocos se llaman privilegios.

Estaba leyendo el p12 de hoy y me parece medio lamentable el enfoque que le dan al aumento del boleto. No soy de los que creen que ese diario es una especie de boletín oficial, la cosa es algo más compleja, pero es indudable que en el imaginario político su línea editorial se identifica con la del PEN. Sería lamentable, y un boomerang, que el gobierno adopte la línea de Macri-malo-aumenta-boleto (algún diputado nacional y unos cuantos legisladores porteños fueron por ahí). En esta a Macri hay que bancarlo y no alimentar su estrategia de "me tiraron con el subte y yo pobrecito aumento".

Casta Diva: el tema de las tarjetas de aproximación extendidas a taxis me toca de cerca. Mi viejo es tachero y lo fajaron dos veces mal el año pasado para sacarle cinco chirolas. Hay un proyecto en el consejo (la tecnología está) pero lo frenan los dueños de licencias. Mucho negreo por ahí. Pasa que es cada vez más raro que los dueños manejen sus autos. Con choferes de turnos de 12 horas al 50% que, los suertudos, tienen recibo por un cuarto de lo que ganan está claro que la seguridad y la vida de los choferes les chupa un huevo. Con tres autos levantan 20 lucas por mes y declaran monedas. No la veo pasando por el consejo. Estaría bueno, como decís, que venga de más arriba. Y limitar el número de licencias que puede tener una persona (o sea destrozar el concepto de flota) no estaría mal tampoco.

Udi dijo...

Un abrazo federal, Mariano !

Mariano T. dijo...

Hicieron bien en transferirlo a la CABA, y en quitar el 50% de los subsidios.
Por otro lado Macri hace bien en que esa quita de los subsidios recaiga sobre el usuario,viva o no en la CABA, y no en el porteño medio, use o no el subte.
Y si algun pasajero porteñito se queja, acá en MDP es inminente que el bondi se vaya a 2,50 por lo menos, de los 2,30 actuales.