jueves, 17 de mayo de 2012

La CABA como municipio y la provincialización del AMBA

Seguimos un poquito con el tema planteado en este posteo.

La idea surgió a partir de reconocer que el grado de conflictividad que se presenta con visibilidad absoluta entre el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la Nación es un conflicto de carácter histórico, cuyos actuales actores son apenas coyunturales, lo cual significa que la solución no estará dada solo con saldarse las diferencias políticas (mezquinas y de corto plazo) entre las partes.

El conflicto surge del avance en el proceso de autonomización de la Ciudad de Buenos Aires. Y en el reparto de la guita que supone la transferencia de facultades.
La Ciudad pide más recursos para asumir responsabilidades extras a las que tiene presupuestadas. A lo cual Nación (y si no fuera Nación, lo harían las provincias; por esto es que sostengo que no es un problema de banderías políticas de los gobiernos) contesta que la CABA es el distrito mejor dotado de país y que cuenta con recursos extraordinarios para hacerse cargo de la administración de los servicios si comparamos con los que cuentan otros distritos que ya se hacen cargo de servicios análogos con recursos propios y que no tuvieron la suerte histórica de haber sido construidos y dotados de infraestructura por el gobierno nacional.

Sin entrar en la discusión sobre quién tiene razón en este contrapunto (cada uno tendrá formada su opinión) la verdad es que el camino trazado hacia la autonomización se alejará paulatinamente del enfriamiento de los conflictos. Por el contrario, los exacerbará. Con lo nocivo que es esto para los planes de integración nacional.
Acá podemos hacer un pequeño alto en el desarrollo para pasar una vieja factura (volver a pasar, en realidad).

Cuando a los porteños se nos propuso la idea de la autonomización del distrito federal no se lo hizo con todas las cartas sobre la mesa. Nadie habló de lo caro que podía salir el trámite. Visibilizando y adornando beneficios, y ocultando costos, imponerse en el debate casi unánimemente resultó fácil. La realidad volvió a ser más compleja que la idea.

Uno de los planteos en contra de la idea de partir a la provincia de Buenos Aires en dos (o eventualmente más) y conformar una nueva provincia que incluya a todos los municipios del AMBA (incluida la ciudad en calidad de municipio) fue, justamente, que la ciudad es demasiado grande para ser municipio.

Pensando en esta objeción, avanzamos:
-en cuanto a superficie, decididamente no.
-en cuanto a población podría ser. Tiene un población bastante superior a la de La Matanza, incluso. Con más densidad.
-pero la diferencia más grande es presupuestaria.

Sobre esto hay que volver a revisar las cuestiones administrativas y el reparto de competencias.
Muchas de las vías de ingreso fiscal que  tiene la CABA hoy son propias de facultades provinciales.
La CABA cobra (escasos?) 1,5 puntos de coparticipación federal. Cobra ingresos brutos. Cobra impuesto inmobiliario. El cobro de estos impuestos, o percepción de transferencias es de facultad provincial.
Una de las particularidades del ordenamiento jurídico al que responde la autonomización de la Ciudad de Buenos Aires es justamente ese. Que tiene facultades fiscales de municipio y provincia al mismo tiempo. Te cobra el impuesto inmobiliario y la tasa municipal a través del mismo organismo y sumando al mismo presupuesto.
La división de facultades pertinente ante la municipalización de la ciudad y la provincialización del AMBA daría un panorama distinto al que vemos hoy en esta materia. Y así mismo entraría en la discusión la sanción de una norma de coparticipación provincial (de recursos provinciales a los municipios) que podría equilibrar mejor algunas diferencias entre las capacidades recaudatorias de los distintos municipios en la actualidad.

Vamos a ver si en lo sucesivo podemos plantear algunas ideas respecto de cuestiones más específicas, como el transporte, o hasta la planificación urbana.