domingo, 6 de octubre de 2013

Dólar, carne, Uruguay, BAADE, cerealeras

Este blog no se encuentra en uno de sus momentos más prolíficos en lo que respecta a publicaciones.
Pero ocurren algunos hechos que al menos parcialmente neutralizan la pereza del responsable.

Hay un país de América del Sur que ha ingresado en un proceso de importación de carne vacuna proveniente del vecino país Brasil.
Se trata de Uruguay. El hecho es significativo, porque en Uruguay se aplican desde el año 2005 aproximadamente una serie de políticas con dirección bastante contraria a las que se aplicaron en Argentina en estos años en relación a ese mercado, y fue señalado por los detractores de las políticas intervencionistas de Moreno como un ejemplo donde se hacían las cosas "bien" (de acuerdo a lo que los productores y consignatarios de hacienda consideran bien, que como se ve no siempre es lo mismo que visualizan los consumidores).

Resulta que del record exportador de carne vacuna Uruguay comenzó a sufrir una leve escasez de ganado en pie, que le subió fuertemente los precios, y parece que la mejor salida resulta en comprar carne de menor calidad y también menor precio en Brasil, para abastecer una cifra bastante pequeña de lo que es su consumo interno, algo así como un 3% (Uruguay es el país con mayor consumo de carne per capita del mundo, peleando siempre con Argentina).
No es un dato relevante para la historia económica del Uruguay. Hasta 2005 era moneda corriente la importación de carne. Pero las políticas aplicadas desde entonces aparentemente habían conjurado esta situación. No como acá.
Bueno, allá tampoco. Y desde antes que acá.
Digamos, por otro lado, que tampoco me parece tan relevante que el consumo interno de carne vacuna no pueda ser abastecido íntegramente por producción local. O sea, si hay que importar carne más barata que al precio que la venden los productores locales, ¿cuál sería el problema? No es un insumo básico para el funcionamiento de la economía, es un bien fácilmente sustituible (sustituirlo es lo que hacemos cada vez que la restricción presupuestaria se produce por incremento desproporcionado de los precios), no hay ninguna necesidad de mantener estratégicamente abastecido a cualquier costo este mercado con producción local. Digamos, si hubiera que importar un poquito no habría un problema muy grave, más que en tono propagandístico y de lobby en favor de la liberalización de los mercados y la convalidación de precios mayores.
No es un tema tan trascendente tampoco. Así que amigos uruguayos disfruten la carne brasilera que de esa forma garantizan el envío de toneladas acordadas a Israel, cosa que les permite un ingreso de divisas que les equilibra su balanza de pagos sin sufrir la restricción externa que sufrimos en Argentina, aunque no por este motivo sino más bien porque les ingresan muchas divisas ávidas de obtener rentabilidad en moneda dura a partir de la compra de activos financieros muy rendidores. Ojo, ese proceso puede estar llegando a su fin. Y ahí no te salva la exportación de carne a Israel.

Hablando de ese tema (la restricción externa), al leer los diarios últimamente se vislumbra que es la balanza turística (no sólo la energética) la que está complicando mucho la situación. Incluyendo en este ítem las compras en el exterior a través de servicios como E-bay (donde los pesos blue con la imagen de Eva Perón se ofrecen hasta a 50 dólares, lo cual podría convertirse en una imaginativa forma de hacer ingresar divisas al país).
De todas las medidas que se exponen como viables para aplicar, a mí la que más me convence es la del desdoblamiento cambiario con cotización propia para el turismo. Tanto para la compra (lo que permitiría captar formalmente lo que los turistas extranjeros liquidan más convenientemente en el mercado ilegal) como para la venta (y si te querés ir a conocer Europa pagalo a precio no subsidiado, y mantenemos el esfuerzo del subsidio para la compra de bienes básicos importados tanto para el consumo como para la producción). El riesgo de que se desarrollen circuitos ciclísticos que usufructúen las triangulaciones posibles existe, como siempre que se dicta medidas de intervención. Pero por ahí sería la menos costosa y más eficiente de las medidas en danza. Desde acá abogamos por esta decisión desde hace bastante. Los lectores memoriosos lo recordarán.

Y siguiendo con el tema de la bicisenda financiera (como alguna vez la nombró un ex-amigo al que yo le guardo todavía mucho cariño) se prolongó el blanqueo. Bah, el blanqueo, lo que se prorrogó en realidad es la vigencia de los instrumentos que se propusieron para el blanqueo, que no son otra cosa que bonos que lo que intentan es incentivar el ingreso de inversiones por cuenta financiera para aprovechar la brecha cambiaria, permitiéndole al tenedor liquidar sus dólares a un precio cercano al del dólar ilegal. A esta altura entonces el blanqueo se convirtió en una especie de promesa de premio, ya no para quienes mantenían dividendos en negro que no quisieron aprovecharlo, sino para quienes colaboraron formalmente con la escasez de divisas a través de la fuga legal especulando con una suba de la cotización del dólar que finalmente ocurriría aunque solapadamente en la cotización del BAADE en el mercado secundario.
Bueno, la necesidad hace que uno se le ofrezca entero a quien tiene la solución o al menos un paliativo para su problema. La posición negociadora del gobierno en este punto no es todo lo indigna que podría ser después de todo.
Lo que sí me parecería inaceptable es ceder a lo que supuestamente piden las cerealeras, que sería un incremento en la prefinanciación de exprotaciones, para con esa plata comprar BAADE. Si van a comprar BAADE para liquidar dólares al precio del paralelo, en una suerte de contado con liqui al revés, que lo hagan, pero no adelantando dólares de las futuras liquidaciones de exportaciones con divisas que les prestan los mismos bancos argentinos, es decir que ya están en el sistema financiero interno. Y ni siquiera valdría que prefinancien las exportaciones con crédito de sus clientes (o sea, trayendo dólares que hoy no están en el sistema financiero argentino), porque en ese caso las liquidaciones futuras serían evadidas para la cancelación de dichos créditos.
De modo que la ventaja de darles una devaluación encubierta y selectiva para que mejoren la brecha entre lo que le pagan al productor y lo que cobran en la venta debería ser cubierta, creo yo, con las divisas evadidas a través de triangulaciones y otras maniobras habituales en el mercado de la exportación de cereales. Convenir les conviene igual, sin tener que otorgarles ventajas adicionales.
Ojo, sepamos también que gratis no lo van a hacer. Pero tampoco a un precio tan irrisoriamente conveniente.

6 comentarios:

Mariano T. dijo...

Es bastante común importar y exportar carne simultáneamente.
Sucede en países que tienen por diferentes motivos un prestigio de marca país o sanitario que les implica poder cobrar su carne más cara que carne similar pero de otro origen.
EEUU y Chile por caso, venden carne libre de aftosa carísima a Japon y Corea, y por otro lado importan carne más barata de Uruguay, Brasil, paraguay, y a veces Argentina.

Mariano T. dijo...

En cuanto a las cerealeras, siempre pedir favores (como los BAADE con plata blanca) implica devoluciones de esos favores con creces. Tampoco me parecen bien las extorsiones.

lucas carrasco dijo...

Hoy te iba a escribir para ver cuándo nos juntamos a tomar unas cervezas. Pero no me acuerdo tu mail. ¿Me mandás el tuyo a lucas-carrasco@hotmail.com?

uno dijo...

Copio un comentario que hice en "ElMagma" sobre el tema de Uruguay:

"La verdad de la milanesa:

http://www.180.com.uy/articulo/30805_Uruguay-cerro-2012-con-superavit-comercial-de-215-millones-de-dolares

http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/balanza-comercial-2012-registro-superavit-us-12690


La holgadez de dólares en Uruguay no tiene nada que ver con el comercio, sino con el saldo financiero."

Mariano, espero que despés de juntarte con Lucas no cambie la línea ideológica del blog.. jejej

guido dijo...

Acabo de notar que pusiste debajo del título del blog "massismo es kirchnerismo sin derechos humanos", caracterización que, sin pretender que sea ninguna genialiadad, creo que inventé yo. Si la tomaste de un comentario mío en blog de Abel, me da coso de orgullo porque aprendí mucho leyendo tu blog, si se nos ocurrió simultáneamente bueno, entonces no, probaría que no somos ambos genialmente ingeniosos como sostienen algunas tías.

abz

Mariano Grimoldi dijo...

Sinceramente, no me acuerdo Guido de haberlo leído en un comentario tuyo.
Pero tengo que confesar (porque ya me descubrí haciéndolo otra vez, creo) que sospecho que algunas veces cuando algo que hace otro me gusta tiendo a olvidarlo para después redescubrirlo como una invención mía, de la que por supuesto me siento orgulloso y me vanaglorio.
Hay muchas posibilidades de que este sea uno de esos casos.
Un abrazo.