viernes, 16 de marzo de 2012
El enojo de Moyano
jueves, 15 de marzo de 2012
Pobreza, estadísticas, tipo de cambio (título demasiado pomposo para desarrollo tan cortito)
Ponemos a consideración de nuestros escasos lectores, que por lo general despotrican contra los bancos de inversión y las consultoras financieras, el extracto de un mail recibido en el cual se valora como corresponde el esfuerzo por lograr un mundo mejor que hacen estas entidades:
"...tampoco hay que creerse el verso de que el mundo de las estadísiticas es fantástico. La forma en que se confeccionan las estadísiticas, de cómo se decide medir, es ideológica. Por ejemplo, medir pobreza por nivel de ingreso. Si una familia cobra menos de 600 dólares es pobre. Y si cobra 601 ya no lo es.
Así, por ejemplo Brasil, cada vez que el Real aumenta un centavo en relación al dólar saca de la pobreza a millones de personas.
Que ni se enteran, y siguen sin agua, sin cloaca, sin gas natural, sin luz eléctrica a veces. Ni hablemos de teléfono, celular, Internet o pavimento. Pero “el ingreso de divisas para realizar inversiones en activos brasileros aprovechando la alta rentabilidad en dólares de los mismos incide en el mercado cambiario elevando la cotización del real”.
Y entonces el que tenía un ingreso de 1300 reales para mantener una familia de 4 personas, ahora cobra más de 600 dólares. Ya no es más pobre, evidentemente.
Ayer sí, pero hoy no. Gracias a las inversiones especulativas para maximizar ganancias arbitrando con las tasas de interés y las variaciones cambiarias. Muchas gracias señores del JP Morgan y
Para finalizar, no quisiéramos olvidarnos de Ben Bernanke (foto) y sus tasas de interés mínimas y sus políticas monetarias laxas con las cuales se financian los déficit públicos estadounidenses (y se elevan las cotizaciones de los commodities), sin cuya inestimable colaboración este milagro tercermundista no sería posible.
viernes, 9 de marzo de 2012
Autonomía "con recursos"
No habrá transferencia de competencias, servicios o funciones sin la respectiva reasignación de recursos, aprobada por ley del Congreso cuando correspondiere y por la provincia interesada o la ciudad de Buenos Aires en su caso.En este sentido, la Nación estaría obligada a facilitar los recursos, por ejemplo, en el caso de transferencia de las competencias sobre el transporte público.
Parece fácil de dilucidar el tema.
Sin embargo, es mucho más complejo.
La Ciudad de Buenos Aires (también por mandato constitucional y con acuerdo casi completo de los porteños) es autónoma. Según las constituciones Nacional y de la Ciudad.
La interferencia del concepto de autonomía plantea un problema político de difícil resolución.
La cuestión pasa porque las provincias, todas, son autónomas. Y las autonomías provinciales surgen de que su conformación política es preexistente a la conformación política del estado nacional. Esta preexistencia es sobre la cual se basa la autonomía.
De manera tal que la implantación de una autonomía nueva (en el caso de la ciudad de Buenos Aires), debería realizarse sobre la base de la igualación de un status mínimo comprendido por el concepto de autonomía. Cuando se decide volver autónoma a la Ciudad de Buenos Aires, revirtiendo el proceso de "federalización" inaugurado con la constitución del Estado Nacional en 1853, se acepta además la transferencia de competencias intrínsecas a dicha autonomía (comprendidas digamos en el concepto de autonomía) a realizarse gradualmente en el marco de un proceso de "autonomización".
De manera tal que sería necesario establecer cuáles son las competencias que forman parte de ese proceso de "autonomización" que le permitiría alcanzar a la ciudad de Buenos Aires un status de autonomía como el del resto de las provincias. Porque probablemente y de este modo no estaríamos hablando de una transferencia de competencias excepcionales por un cambio de orden jurídico, el cual sí debería realizarse "con los recursos", sino del acondicionamiento de facultades del gobierno de la ciudad al estado autonómico del territorio sobre el cual tiene jurisdicción.
Por otro lado, hay una cuestión a aclarar, además.
No sé si corresponde decir que en el caso de la transferencia de competencia sobre el rubro transportes, debería hacerse la misma "con los recursos". Porque, a decir verdad, ¿cuáles son esos recursos que deberían transferirse? La plata que aporta el Estado Nacional al sector de transporte urbano es pura y exclusivamente debida a una política específica: subsidiar los boletos del transporte de pasajeros. Esta política no es obligatorio continuarla, de manera tal que si el estado de la Ciudad de Buenos Aires quisiera hacerlo debería dispensarse los recursos propios o negociar con las empresas nuevos cuadros tarifarios, que es como se manejan el resto de las provincias y municipios que administran su propio transporte público. Tal como se había hecho parcialmente con el subte, caso en el cual Nación mostró la voluntad de graduar la transferencia otorgando alrededor de 300 millones de pesos para seguir subsidiando, y que esa plata se pudiera computar en el cálculo para evitar el traspaso a boleto, cosa que surgió del marco de una negociación aceptada por ambos estados.
Porque, por otra parte, ¿cómo se plasmaría en los papeles el traspaso de recursos para subsidios, siendo que los montos son modificables mensualmente? Es ridículo pensar que la Ciudad de Buenos Aires se siente con las empresas a negociar tarifas y subsidios, y que cerrada la negociación, le exija a la Nación que le liquide los montos estipulados por ellos y los empresarios del sector.
Todas estas son complicaciones que surgen a partir de la decisión de "autonomizar" a la ciudad de Buenos Aires. Pero por ese mismo motivo para que la ciudad obtenga fondos adicionales aplicables a obligaciones devengadas de dicho proceso de autonomización sería conveniente remitirse al contrato que rige las autonomías provinciales. Para el caso específico de la guita: ley de coparticipación federal. Hoy la Ciudad de Buenos Aires recibe de coparticipación (transferencia automática) el 1,5% de los fondos coparticipables.
Esto puede resultar insuficiente, depende del parámetro que se utilice para evaluarlo.
En cualquier caso, la discusión habría que trasladarla al Congreso Nacional, y desde allí los legisladores que representan al estado de la Ciudad de Buenos Aires (senadores) y al pueblo de la ciudad de Buenos Aires (diputados) promover acuerdos con los de otras provincias para dar un nuevo régimen de coparticipación que se ajuste más a esta realidad.
miércoles, 7 de marzo de 2012
The Old Fund
sábado, 3 de marzo de 2012
Convertibilidad: derogación parcial o ajuste
La Ley de convertibilidad (23928) no se deroga totalmente. Por ejemplo, sigue vigente el artículo que prohíbe la indexación de contratos y deudas. Una forma de no patear el tablero totalmente de manera irresponsable.
Hablemos de otra cosa
jueves, 1 de marzo de 2012
La concesión de servicios públicos y los costos artificialmente inflados
Hay una interesante nota en BAE de hoy, que levanta una investigación que está haciendo Rafael Gentili (Proyecto Sur) sobre Metrovías y sus manejos financieros.